miércoles, 12 de agosto de 2009

In treatment, en terapia

Desde hace un tiempo llevo machacando el riñón de bastante gente para que vea una serie que, tras ver su primera temporada, me ha dejado increíblemente ansioso de ver muchos más capítulos y conocer qué pasará con la vida de Paul Weston (Gabriel Byrne) y de sus pacientes.

La verdad que no es la típica serie de acción, es más, yo diría que prácticamente es teatro transcurriendo la mayor parte de la misma en la consulta de un terapeuta cansando de su vida acomodada y de un matrimonio herido en la aorta.

Así, desde mi punto de vista el elemento más importante de la serie es el sofá, por donde van pasando semana tras semana, los pacientes de Paul.

El lunes le visita Laura, una médico anestesista con un carácter bastante fuerte.
El martes, es el turno de Alex, un piloto de la marina norteamericana conocido como el asesino de la madraza por un incidente que tuvo lugar durante su servicio en la guerra de Irak.

En el ecuador de la semana, se produce semana tras semana, la sesión de Sophie, una promesa olímpica estadounidense en el campo de la gimnasia.

El jueves, terapia de pareja con Jack y Amy, una pareja poco común donde ella es una ejecutiva de éxito y él un músico sin mucha fortuna.

Visto el percal, no resulta extraño que el viernes vaya a terapia el propio Paul para comentar lo sucedido en cada semana.

Además, otras tramas secundarias-primarias entre Paul y su familia hacen totalmente irresistible esta serie, que se ha coronado como una de las más sesudas, pensadas y mejor escritas de la historia.

Bravo por Rodrigo García.

sábado, 8 de agosto de 2009

Yo soy riojano y he venido a tu casamiento

La de ayer fue una noche '100% made in Madrid'. Después de una copiosa cena en el Chaparrito, con su mariachi incluido, nos dirigimos a un local que llevaba mucho tiempo con ganas de conocer... la Soleá.

Así, sobre las 11.30 bajábamos la Cava Baja y enseguida entramos en esta guarida madrileña del flamenco más auténtico.

Era nuestra primera vez, pedimos un par de brugales y sin haber terminado de hacer la mezcla, en mi caso coca-cola, empezó a sonar la guitarra.

Serían las 12 en punto de la noche, una hora no demasiado taurina pero bastante flamenca y las gargantas comenzaban a calentarse a base de copazos y humo liado. El taxista, el de la camisa verde y Joaquín empezaron la sesión entre soleás, tarantelas, zambras y tangos, pero aún estaba lo mejor por llegar.

Sobre la 1 entró en el local un grupo de personas que deben ser unos clásicos del local, el Azúcar, las rusas y el Chorro, un figura.

Por lo que me contó el Azúcar, el Chorrito, como él decía, cantaba mano a mano con el Camarón, y eso se notaba. Qué potencia, qué calidad, qué sentimiento y qué estilo, del Corté Inglés.

Un ambiente muy íntimo, en que empezó a cantar Pitingo, que contagió incluso a un yankee cantaor de blues que se arrancó por bulerías diciendo 'I'm steel looking at the sun', poniendo cara de circunstancia y dejando a todo el aforo, sin palabras.

Era la Soleá en la Latina madrileña, pero podría haber sido perfectamente el Olympia parisino, vuelvo seguro.

lunes, 3 de agosto de 2009

This is England

Otro año más, los Cines Golem (ahora La Colmena) siguen manteniendo esa buena tradición llamada Golem Verano (ahora Verano Original) que nos ha traído durante las últimas épocas estivales un puñado de esas películas en VO que sin ser demasiado taquilleras tienen algo que decir, para el que lo quiera escuchar.

Este verano del año 2009, marcado por el comienzo de la segunda era de Florentino el Blanco, no podía ser menos y aprovechando la coyuntura, esta tarde he ido a ver una película que llevaba bastante tiempo acechando, pero que, por cuestiones del destino aún no había podido ver: This is England.


Así que allí estabamos a las 17.30 Miguelón y yo esperando a que la luz se disipara y empezara a funcionar la máquina cuenta-sueños.

Una hora y media de película y bastantes temas acerca de los que reflexionar (esto quiere decir que me ha gustado la peli): racismo, violencia, mentiras, manipulaciones, personajes inseguros, conciencia social...

Hacía tiempo que no veía tan de cerca unas Dr. Martens.

sábado, 1 de agosto de 2009

Darth Vader nos abre las puertas de su casa a la par que las de su corazón

Vivir en una gran ciudad te brinda grandes oportunidades como la que se dió cuando, estando de cañas por el madrileño barrio de Ma Lasagna, apareció un Darth Vader en vaqueros con ganas de tomarse un digestivo, claro está, con pajita.

Haciendo gala de mi espíritu periodístico, me acerqué porque una ocasión como ésta no se puede desaprovechar. Así, una cosa llevo a la otra, la conversación comenzó con el típico qué tal y acabó con la confesión de este antiguo líder del lado oscuro de su amor por Logroño, sus habitantes y la Calle Laurel. Podemos decir que nos hicimos amigos y no tardó en llegar la invitación a su kelly, como él mismo dijo.


Barrio limpio, bien situado, cercano a la zona financiera de Azca

Domingo, recién coronado el mediodía y allí estaba yo, caminando por Alberto Alcocer hasta llegar a la casa de esta personalidad, sita próxima a la boca de metro de Cuzco.

Una vez en el portal, llamé al timbre y en un minuto estaba ya en el 4º. Me recibió Anakin, y me pidió disculpas por la ausencia de su compañero de piso, Darth Sidious, que estaba en Coruscant de viaje de negocios.

Antes de hablar sobre la casa, tengo que decir que lo que más me sorprendió de la velada fue que Darth Vader es en realidad, a día de hoy...una mujer. Anakin, o como le gusta que le llamen ahora, Amidala, me dijo que después de confesarle a Luke Skywalker, que era su padre, vivió una época muy convulsa y confusa donde creyó conveniente operarse, aprovechando la ley aprobada por ZP, para así el día de mañana poder decirle a su hijo 'Luke, también soy tu madre'.

Entrada luminosa y espaciosa, con recuerdo al Amazonas y sabor flamenco

Pero pasemos a la chicha, el piso. Lo primero que encuentras una vez traspasada la puerta de la casa es el salón, un intento de romper con esa sensación vox populi de que Vader es el malo de la película. En mi opinión, de esta forma lo consigue porque rompe el hielo metiéndote de forma acogedora en su casa decorada con plantas traídas del Amazonas, una de ellas llamada Pepe, nombre originario de Naboo.

Varios sofás, sillas, puffs indican que para ser un piso de dos reciben muchas visitas de sus amigos. Buena señal.

Un salón lleno de vida, con dos tortuguitas que intentan llenar el hueco de Camarón, la coballa amante del cante jondo.

Cocina ajustada, coqueta y muy bien aprovechada

Llegó la hora de preparar la comida en esa cocina tan coqueta que tiene el piso. El menú degustación fue lentejas, pinchos morunos y un brownie especialidad de la casa que me pareció uno de los mejores que he probado en mi vida. Bravo por el chef!

Baño totalmente reformado

Otro punto a favor, queridos lectores, es el baño de la casa. Como se puede apreciar en la instantánea tomada durante las tareas de aseo.


Habitación amplia con vistas a Torre Picasso

Ya sólo quedaba ver la habitación de este nuevo amigo. La verdad es que me sorprendió: moqueta, cama grande, una mesa donde tenía puesto el portátil que usa para hablar vía messenger con sus amigos, para cotillear el perfil de Yoda en el facebook y para ver las fotos comprometidas de Chewbacca en el tuenti. Vamos, una persona como todos nosotros, adicta a la web 2.0.

Tomando el café, llegó a casa un hijo de DV que tuvo entre los episodios quinto y sexto. Un tío bastante majete, como dirían en mi pueblo, clavao a su padre en la cara y la mala leche, que se quiere hacer un hueco en el mundo de la canción.

Nos deleitó con un alguna canción suya, con claras influencias de Mando Diao, Belle and Sebastian, The Delgados, Catpeople y como no, Vetusta Morla. Tiene futuro aunque esos arrebatos en plan Kiss no creo que le ayuden mucho aunque nunca se sabe.

En definitiva, una velada encantadora que espero repetir dentro de poco que me sirvió para conocer un poco más a este personaje tan maltratado por la opinión pública que sin embargo tiene un corazón gigante.

Es una verdadera suerte tenerle por Madrid.

jueves, 30 de julio de 2009

Un año más, un año menos

El ser humano por su naturaleza siempre tiende a hacer balance de lo vivido y acontecido cada vez que termina una etapa de su vida, un año natural o simplemente cuando vuelve a casa después de hacer la compra en el supermercado.

Por esta razón y si siguiera lo estipulado como ser humano, hoy, 30 de Julio de 2009, debería hacer doblemente balance, porque hoy cumplo la friolera de 23 años y además han comenzado mis vacaciones por lo que cierro el mismo día mi primer año como trabajador además de mi vigésimo segundo año de vida.

Pero como sigo siendo el mismo, hoy no puedo hacerlo, porque no tengo tiempo.

domingo, 26 de julio de 2009

Cádiz, licencia para gozar

No sé por qué pero realmente el sur es un sitio que no conozco demasiado así que pocas veces puedo cantar esa canción de Estrella Morente que dice 'vuelvo al sur'.

Pero, como todos sabéis, esto no quiere decir que la parte de la piel de toro más cercana al continente negro no me guste, al contrario me encanta arrancándome por bulerías siempre que puedo.

Así que cuando se me propuso allá por el mes de mayo la posibilidad de realizar una visita a Cádiz, dí el 'sí quiero' sin dudarlo aún a sabiendas que hasta bien entrado el mes de Julio no podría concretarse el asunto.

Ese día llegó el viernes pasado cuando monté, tras una carrera de obstáculos por el metro madrileño, en el Alvia rumbo a San Fernando, la isla cuyo uno de sus hijos predilecto es el Camarón, para mí, el más grande. Obviamente, tuve que presentarle mis respetos rompiéndome la camisa justo al lado de su estatua.


El sábado fue un día chirigotero, descubriendo la Pequeña Habana...si ya lo cantaba Machín, 'La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz es La Habana con más salero'. Monumento a La Pepa, aquél primer grito de libertad de la quinceañera España, en plena edad del pavo democrática, Teatro Falla (Russian Red toca allí en dos semanas, por si a alguien le interesa), Las Cuatro Plazas, El Populo con sus callejuelas anoréxicas y por supuesto, la Caleta, escenario de la ya mítica escena de Halle Berry en 'Muere otro día' película de la saga de James Bond.

El punto amargo lo puso la noche, en un bar llamado Rockódromo, lugar indie gaditano donde no ponen Vetusta Morla porque está demasiado quemado, Mendetz porque es música electrónica y Los Planetas tampoco porque...porque no. Surrealista cuando justo después de pedirlo suena Depeche Mode (parece que es un grupo nuevo en Cádiz) o Radiohead con sus temazos, claramente poco radiados y poco antes habían puesto a Lori Meyers. La verdad, no entiendo este espíritu español amante de despreciar el producto nacional. Supongo que es el mismo espíritu que hace que en la liga española sólo triunfen los inhos o los ronaldos. Por favor, que paren el mundo que yo me bajo. Aún así, si no soléis hablar con los pinchas, es un oasis indie en la fiesta gaditana, merece la pena.

Para rematar el fin de semana, un último baño en Camposoto con una caminata hasta la Punta'el Boquerón con vistas a Chiclana y al Castillo de San Petri. Simplemente espectacular.

Vuelvo a Madrid más rojo que de costumbre, esuchando vm (yo no los tengo quemados), y con varios añadidos a mi vocabulario como, arsa, pisha, ariquitán...ah no, que eso se dice en Sevilla.

domingo, 12 de julio de 2009

Hablemos de Milenarismo, digo...de Música

El 21 de Junio a simple vista no dice más que el 23 de Febrero o el 15 de Septiembre, a no ser que casualmente ese día sea tu cumpleaños, el de un amigo o el aniversario de la muerte de Chanquete, que creo que no es el caso.


Sin embargo, para mí, desde este año 2009 de la post-modernidad, el 21 de Junio ha adquirido un significado especial...es, el Día de la Música, ese leit motiv que siempre ha estado rondando mi vida, bien siendo parte integrante o simplemente, como ahora, parte disfrutante.

Y allí estábamos, 10.30 A.M. de un domingo haciendo cola en un antiguo matadero para ver a las 12.00 A.M. a esa comuna sentimental llamada Vetusta Morla.

Simplemente, es algo impresionante cómo, estos aborígenes de Tres Cantos, consiguen traducir los sentimientos de toda una generación con respecto al mundo que les ha tocado vivir, con una expresividad apabullante y un nivel musical muy difícil de conseguir reinventándose en cada concierto.

Éste fue acústico, íntimo, de escalofríos por la espalda y coros infinitos, con una invitada de lujo, Christina Rosenvinge, road to Chicago.

Sólo por esto, el madrugón había merecido la pena pero aún quedaba mucho más, Catpeople,
Under water tea party (simplemente brutales!), Josele Santiago, Gilberstástico (alias el Maestro Papero, que se vio sólo en el escenario por la no asistencia de Los Mierdas Flotantes), Extraperlo, Julio de La Rosa, Nudozurdo y por supuesto, para mí el colofón del día...Mendetz, ese grupo robótico que puso la B.S.O. a Berta Collado, en ese programa que conoce lo que hace la gente.

Llevábamos allí más de 8 conciertos pero aún quedaba música para largo, no en vano aún no habían tocado los Sunday Drivers, Russian Red y algún que otro trovador pero tuvimos que autoconvencernos y decir mejor aplaude y vámonos, que termine esta función si bien nos hubiera encantado entonar el clásico del barco de Chanquete no nos moverán.