Mostrando entradas con la etiqueta la rioja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la rioja. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de enero de 2010

2009 terminado, 2010 descorchado, es decir, a rey muerto, rey puesto

Señores, como diría Vetusta Morla (la voz de nuestra generación) un año más, un año menos.

Terminó el 2009 de una de las formas más subgeneris posible, con Belén Esteban dando las campanadas en la cadena de Silvio, de apellido Berlusconi.

Pero esto no es lo único raro que hemos visto durante este año que pasará a la historia como el año de la crisis y de la estafa de la Gripe A, la pandemia que iba a exterminar al 99% de la población y que iba a obligar a realizar una selección a nivel global para captar a los mejores que perpetuarían la especie. Como siempre, o mejor dicho, como muchas veces, parafraseando a Eskorbuto, nos engañan.

Durante estos 365 días hemos visto los comienzos de Obama, un líder con mucho carisma que lo va a tener muy difícil porque todo el mundo espera muchísimo de él. Tanto, que se le dan a priori, premios (como el Príncipe de Asturias) por las cosas buenas que hará en el futuro. Evidentemente, Barack estaría en el 1% de los elegidos.

Pero probablemente, el cambio político más importante en cuanto al escenario nacional se ha producido este año en el País Vasco. El cambio de color en Ajuria Enea ha permitido que los vascos y vascas (que si no se me enfada Bibiana) hayan podido disfrutar del discurso navideño del Rey convirtiendo el me llena de orgullo y satisfacción en el programa más visto de la ETB, hecho histórico.

Además, este año nos deja un panorama mediático cuanto menos inquietante después de las fusiones monetariamente entendibles pero ideológicamente sorprendentes que se han dado en el conjunto de medios de este país lo cual en parte apoya mi tesis de que, por desgracia, ya no existen ideologías, sino intereses.

Por otro lado, este año nos ha dejado imágenes excepcionales, como aquel segundo fin de semana de Enero que nevó en Madrid lo que no había nevado en 20 años y que puso patas arriba a toda la ciudad. Un hecho que debiendo haberse quedado en una bella anécdota, por la mala gestión de las autoridades hizo que se convirtiera en un gran probelma. Este increíble suceso igual tuvo algo que ver en la no elección de la capital para albergar los Juegos Olímipicos.

Cambaindo de tercio, en el terreno deportivo el año que nos deja ha sido prolífico en términos deportivos. Rafa (vamos!!!), empezó ganando el abierto de Australia, victoria que emocionó incluso a Roger Federer. Le entiendo perfectamente, fue un partido precioso.

También se volvió a conquistar la Copa Davis por segunda vez. La selección de basket, con un inicio dubitativo al final se hizo con el Eurobasket por primera vez. Contador volvió a ganar el Tour, Fernando Alonso se volvió rojo, el Atleti se clasificó para la Champions y el Barça se convirtió en el mejor equipo de la historia del fútbol ganando todo lo ganable.

Pero esto último ha hecho que haya vuelto Tito Floren al rescate montando la Galaxia 2.0 con un desembolso monetario indigno de una época como la que estamos atravesando pero que encarna lo que viene siendo la sociedad en la que vivimos, todo impostura, marketing y consumo: la sociedad postmoderna.

El único sabor agridulce que ha quedado, al menos en los riojanos amantes de la pelota, fue la eliminación del Emperador de Tricio (y quinto de Alemania, que grande eres Giorgio!!) en las semifinales del campeonato del Cuatro y Medio. La puntilla final ha sido la elección del compañero del parejas, Pascual. No comments.

El fracaso como siempre de Eurovisión, los piratas no precisamente del Caribe, la injusta prisión del presidente de Greenpeace España tras su acción en la desastrosa cumbre de Copenhague y tantas y tantas que ahora mismo no recordaré.

De todas formas, todo esto ya es pasado y ahora mismo lo mejor que podemos hacer es pensar en el futuro, porque si Raphael pensaba que ésta podría ser su gran noche, éste podría ser nuestro gran año.

Suerte a todos y mis mejores deseos para el año que, como buen cava riojano, acaba de ser descorchado.

jueves, 11 de junio de 2009

El manuscrito encontrado en El Revellín, simbología y tradición

Logroño, 11 de Junio del año 1512 de la cristiandad, así comienza el manuscrito que hoy he encontrado en las ruinas de la muralla logroñesa, donde hasta hace menos de dos meses se levantaba orgulloso el frontón que tantos partidos ha visto denominado del Revellín.

Sin haber podido leer ni la cuarta parte del mismo, en él, el que era regidor por aquél entonces de la villa, un tal Vélez de Guevara, realiza la crónica de aquél asedio que sufrió nuestra querida capital berona por parte del ejército francés, capitaneado por Asparrot, en el año en que Miguel Ángel terminó de pintar la Capilla Sixtina.

Aquí va su apéndice, 497 cosechas después.

Logroño, 11 de Junio del año 2009 de la post-modernidad

Ser logroñés es algo que se empieza a sentir cuando casi antes de decir mamá o papá te ves, sentado sobre los adoquines de la Glorieta del Doctor Zubía avisando a Gorgorito, el Pinocchio de Maese Villarejo, de que la malvada bruja está detrás de él en el escenario, cuando asistes al acto en el que los Hermanos Urdiales destilan con sus pinreles el primer mosto en la plaza del Espolón en las fiestas mateas, cuando ves a Titin III (siempre Titin III) rematar al choco con su volea caracolera coronándose así con ese último punto en el que van las ilusiones de 300.000 riojanos con la txapela del cuatro y medio pero sobre todo cuando un día como hoy, asistes a la degustación del pan y el pez, ese manjar que sirvió de sustento a los logroñeses durante el sitio francés.

Pero ser logroñés significa algo más que todas estas anécdotas.

Significa sentirse libre a la hora de acordarse de aquella milicia berona que defendió las tres puertas de la ciudad, Erbentia, Cuatro Cantones y Revellín, de aquéllos que querían someterlos bajo el yugo opresor francés. Curiosamente, en los lugares donde estaban estas puertas, hoy se ha vuelto a producir, como se lleva haciendo desde 1513 los banderazos que simbolizan nada más y nada menos, el sentimiento de esta ciudad a orillas del Ebro.

Significa ser un enamorado de la buena vida, de los buenos amigos (como la persona que esta mañana me ha acompañado en el Rally de las tradiciones), de la buena conversación y de compartir con toda la gente que no ha tenido la suerte de nacer en esta ciudad, sus virtudes y su ritmo de vida.


Si ya lo pone en nuestro escudo, 'muy noble y muy leal, ciudad de Logroño'.

domingo, 17 de mayo de 2009

La cata del vino desconocido

Concentración.

Seriedad.

Suavemente mueve tu copa para que el caldo empiece a liberar esos aromas que te transportarán a Bodegas Muga, esa que tiene una torre en el barrio de la estación de Haro.


Primero viajarás al patio de la vendimia con su tornillo sin fin. Te aviso, antes de que te quieras dar cuenta estarás observando las tinas donde se produce la primera fermentación que en su día fueron aspirantes a gigantes cervantinos, galardón que se llevaron los molinos de viento manchegos.

Siguiendo con el paseo aromático entrarás en una sala donde te sorprenderá un batallón del mayor ejército de barricas de roble francés y gironés del mundo. Ya podrían ser todos los ejércitos como éste, los berones entendemos así la guerra.

A la derecha encontrarás historia embotellada, grandes vinos para los mejores momentos.

Y no hemos hecho nada más que comenzar.

Ahora llega el primer contacto, un sorbo corto que apuntará las mejores cualidades del vino. El sabor dejará entrever un poco La Luna si es un Crianza, La Musa si es un Reserva y La Laurel si es un Gran Reserva, de esos que recordarás toda la vida.

Llega el plato fuerte. Una vez que el primer contacto se ha producido, tenemos que confirmar las pistas que nos ha dado, esto lo aprendí del Inspector Clouseau, mi mentor. Para ello, hay que tomar otro sorbo del vino y mantenerlo en la boca mientras respiras una única vez.

Ahora hay cuatro posibles ramas. Así, si el sabor te lleva a Santo Domingo de la Calzada (donde cantó la gallina después de asada), el vino será un Crianza, si te lleva a Logroño, se tratará de un Reserva, si tiene un toque a madera de Fagot, será un Gran Reserva y si suena como un frontis, será un Bosconia de 1942.

Sé que no es nada fácil, pero lo adivines o no, siempre nos quedará su retrogusto y choripanes.

domingo, 12 de octubre de 2008

La vuelta a los orígenes

Al final para un hombre de mundo, lo más exótico es volver a casa.

No tiene precio olvidarse del metro, de la contaminación y de las caravanas para pasar un fin de semana lleno de conversaciones, visitas y cafés/tés/mostos/cervezas con una gran parte de mi vida.

La vuelta a casa ha sido total este fin de semana, reencontrándome con ese pueblecito entre Lodosa y Ausejo donde aún no han terminado con la vendimia. Nada que ver con ésa ciudad donde la vida es un metro a punto de partir y mires donde mires sólo encuentras coches y luces de neón.

Pero merece la pena volver porque si no, no me hubiera quedado con esa canción titulada "With or without you", ni con ese perrito pequinés, ni con Peter Griffin ni me hubiera enterado de que parezco austríaco.


Desde luego, qué poco rato dura la vida eterna, por el túnel de Piqueras, entre Colombia y Colón.

jueves, 21 de agosto de 2008

Cultura de Vino, cultura de pipirripipipi

"¿El mundo está loco? No. El ser humano es extraordinario" o por lo menos eso nos decían los elocuentes locutores de 'Radio La Colifata' en su ya célebre anuncio.

Ayer me vino a la cabeza este anuncio visitando las Bodegas Dinastía Vivanco no por los ya escuchados hasta la saciedad encantos, favores y saludables virtudes del vino sino por cómo es posible que teniendo algo tan interesante a menos de 40 km de la capital berona donde llevo habitando unos 18 años, no lo haya visitado hasta ayer, 20 de Agosto del 2008.

Es simplemente de locos que haya recorrido media Europa en multitud de viajes y sin embargo este encantador museo/restaurante/bodega lo tuviera perdido en las profundidades del subconsciente. De todas formas, es algo normal en esta cultura nuestra, la española, que se dé de lado a lo nuestro e incluso se menosprecie...no lo pongo como excusa porque entono el mea culpa sin que se me caigan los anillos.

A lo que iba, gracias a David ayer pasamos una tarde fantástica. Comimos en el restaurante para después pasar al Museo, el cual no terminamos de ver después de casi tres horas de visita.Un museo que trata el vino desde todos los puntos de vista posibles, desde la tierra sobre la que se erigen esas cepas multicolores hasta el arte pasando por la forma de elaborar las botellas, corchos y barricas sin hablar de temas demasiado técnicos que podrían hacer que se perdiera el hilo del objetivo de dicho museo: acercar la cultura de ese caldo que desde épocas inmemoriables viene siendo parte de la sociedad, de la fiesta e incluso de la religión de este mundo en el que vivimos.

Me encantaron las prensas gigantes y esas piezas de cerámica griega, egipcia e incluso mesopotámica.
También me gustó el balcón a la bodega y ese especie de documental realizado por Bernardo Sánchez, ese profesor de la Universidad de La Rioja consagrado al cine que año tras año nos deleita con sus ciclos (texto iluminado, cine solidario), en el que salen riojanos ilustres como Rafael Azcona, Santiago Tabernero o Javier Cámara así como otros personajes de la vida pública como Cayetana Guillén Cuervo la cual aseguraba que el vino "no da resaca". Personalmente, no se qué vino bebe ella ni en qué cantidades.

Un sitio único que creo que es muy recomendable visitar sobre todo si lo haces en buena compañía como lo hice yo ayer.

Espero que si pasais por Briones y tenéis la suerte de pasear por este museo podáis contestar a esa pregunta de aquellos argentinos locos que decía....¿el mundo está loco?